sábado, 31 de agosto de 2013

La bestia

Puedo advertir la llegada de la bestia
Criatura más dulce entre las tinieblas
Se mueve la noche, miro las estrellas
Siento un coro de ángeles en mis venas.

Danza mi cuerpo, no lo puedo controlar
Quieren alejar a mi quimera infernal
Mis ojos no ven, lo siento gritar
Siento sus garras rozando mi piel
Siento mis fuerzas volviendo a caer.

Mi cuerpo entre voces y manos ajenas
Alas, cadáveres y almas en pena
Se mueven en la fría y densa niebla
Mi alma atrapada en mi propio ser
No puedo seguir con el suplicio etéreo.

Fatigada del ritual busco salida
No puedo evitar la letal armonía
Sin armas, sin fuego, sin cuerdas
Me siento apresada en un juego siniestro
Ángeles y demonios se juntan en el culto
Portales se abren con sed de almas nuevas.

Oigo a lo lejos el llanto de ira que surge de mi amado
De su pecho la bestia se ha desatado
Sigo danzando entre sombras y sangre
Una fuerza interior sale de mí
Con un lamento logro detener la sombría canción

¿Dónde está lo que solías ser?
¿Acaso no ves el dolor en mis ojos? ¡Mírame bien!
¡Reacciona! ¡Despierta! ¡Recuerda!
Soy yo, tu fiel doncella,
No desfallezcas, mantente a mi lado,
Mira mis ojos, lee mis labios…
Tomo tu mano, te libero de esta prisión,
Estoy lista para partir.

Una lágrima descansa en mi mejilla
Logro romper el hechizo de cristal
La bestia descansa, te vuelvo a encontrar
Dulce melodía es tu mirar



María de los Ángeles Rubio

31/08/13

1 comentario: